Muchos
visitantes han quedado impresionados con la facilidad
natural de las relaciones entre los niños
que visitan y los niños que viven aquí,
tanto así que hemos solicitado abrir una
escuela de verano para que pasen sus vacaciones
aquí. Pronto terminaremos un "dormitorio"
para nuestros huéspedes extranjeros, que
trabajarán en la granja, aprenderán
español, y gozarán el conectarse
con la tierra y los placeres más simples
de la vida mientras que permanecen con nosotros
por períodos extendidos. Además
del trabajo como parte de una comunidad agrícola
(cabalgarán mucho para realizar sus tareas),
los internos tendrán oportunidades de viajar
en la región norte de Costa Rica, para
así explorar las cuevas, ir de pesca, montar
bicicletas, ser parte de las fiestas locales,
escalar árboles, visitar el campo, aprender
a utilizar herramientas y machetes, hasta probablemente
aprender a conducir un tractor. También
aprenderán mucho sobre los animales; domesticados
y salvajes. Hay una confianza en sí mismo
que crece cuando aprenden a vivir cerca la tierra,
y ellos podrán hacer amistad con otros
niños que no son muy semejantes, pero podrán
aprender igual. El programa interno estará
abierto tanto a niños y a niñas. |